31 de diciembre de 2025 Lectores: 65

Con un evento masivo en el Edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio, Japón dio la bienvenida al 2026 este 1 de enero. La celebración combinó proyecciones digitales avanzadas y rituales budistas, marcando el inicio del nuevo ciclo en el continente asiático.
Bajo el nombre de «Happy New Year Tokyo 2026», la fachada del icónico edificio en Shinjuku se transformó en una pantalla gigante de proyecciones 3D. El espectáculo incluyó la aparición de la cantante virtual Hatsune Miku y personajes de Sanrio como Hello Kitty.
A pesar de la modernidad, las autoridades mantuvieron la cancelación del conteo oficial en el cruce de Shibuya por sexto año consecutivo. El objetivo de esta medida fue evitar aglomeraciones peligrosas, aunque miles de ciudadanos se congregaron de forma espontánea en la zona.

Equilibrio entre modernidad y fe
En contraste con el despliegue tecnológico, los templos budistas realizaron el Joya no Kane. Durante este ritual, las campanas sonaron 108 veces para simbolizar la purificación de los deseos mundanos y el inicio de un año con el alma limpia.
La gastronomía también tuvo un rol central con el consumo de Toshikoshi Soba. Estos fideos largos representan la longevidad y el corte definitivo con los problemas financieros o personales acumulados durante el 2025.
Tras los festejos nocturnos, la población se moviliza hacia la Tokyo Skytree y el Monte Takao para el Hatsuhinode. Esta práctica consiste en presenciar el primer amanecer del año, un acto considerado de gran fortuna en la cultura japonesa.
Las actividades continúan durante la mañana del 1 de enero en las costas y puntos elevados del país para completar los ritos de bienvenida al 2026.